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Juicio Arcano Mayor Baraja Rider-Waite Smith TarotSi es la primera vez que visitas mi sitio, ¡asegúrate de leer esta sección y mi filosofía acerca del Tarot antes de contactarme para una consulta!

(Sé que son dos secciones un poco largas, pero será tiempo bien empleado que te va a dar confianza de que vas a contactar a la persona justa para tus necesidades. Smile)

Como escribió Mary K. Greer en su Tarot Mirrors (North Hollywood, California, USA, Newcastle Publishing, 1988), "No existen preguntas estúpidas, sino sólo preguntas que están formuladas de manera que no da beneficio. [...] Por lo tanto parte de vuestro trabajo con el Tarot [...] es convertir todas las preguntas y todas las afirmaciones en formas que otorguen poder."

Una lectura será mucho más productiva si el cliente pone una pregunta. La mayor cantidad de informaciones pertinentes que puede dar el cliente, lo más podrá profundizar el lector de Tarot, y lo más resultará centrada y útil la consulta. Muy probablemente, el lector pondrá unas preguntas más a lo largo de la lectura, pero para empezar una base de informaciones es imprescindible.

Según algunos lectores de Tarot no tiene importancia la manera en la que está formulada la pregunta por el cliente: el cliente pone esa particular pregunta (por lo superficial o absurda que sea), y el lector contesta. Punto.

En cambio hay otros lectores de Tarot - y yo entre ellos - que opinan que se debe analizar a fondo la pregunta y, si necesario, reformularla: pero siempre a lo largo de un intercambio entre lector y cliente.

El principio es simple: pones una pregunta mejor, obtienes una respuesta mejor.

La pregunta es uno de los elementos más importantes de una consulta, y lo más clara la pregunta, mayores las probabilidades que sea clara la respuesta. Por el contrario, cuando se pone al Tarot una pregunta enmarañada, lo que se obtendrá será muy probablemente una respuesta a su vez enmarañada.

La mejor orientación siempre es la de poner preguntas desde el punto de vista del cliente y que lo involucren.

De todas formas, hay preguntas que me ponen a disgusto y a las que prefiero no contestar (puedes encontrarlas en mi filosofía).

En general, se pueden dividir las preguntas puestas a un lector de Tarot en dos macro-categorías: las de naturaleza previsora (p.e. "¿Obtendré el trabajo por lo que voy a tener una entrevista el lunes que viene?") y las que restituyen la responsabilidad al cliente (p.e. "¿Qué puedo hacer para tener las mejores posibilidades de ser contratado a la entrevista que voy a tener el lunes que viene?").

Vamos a ver ahora cuáles son las que más a menudo necesitan de reformulación:

- Preguntas complejas

Aunque sea bien no ser demasiado vagos cuando se pone una pregunta (ver abajo), es igualmente bien no ser complejos al punto de necesitar dividir la pregunta en una serie de sub-preguntas para que yo pueda contestar adecuadamente. Mira que ésta no es una estrategia por mi parte para sonsacarte más dinero: lo sé que cuanto más tiradas serán necesarias, tanto más serán las cartas por leer y lo más alto será el coste de la lectura (ver lectura). Pero cuando una pregunta está formulada de manera tan compleja que lógicamente abarca una serie de preguntas, puede ser imprescindible tener que reformularla para que se obtenga una respuesta que provea ayuda y no constituya, por el contrario, un fárrago de informaciones de bajo valor. Tal vez sólo es cuestión de dar una prioridad por tu parte a lo que quieres saber, y quizás lo demás podemos verlo más allá, según su relevancia.

- Preguntas profesionales (médicas, legales, financieras, etc.)

Como ya escribo en mi filosofía, por ejemplo no soy ni un abogado ni un médico ni un asesor financiero... y por lo tanto deberías poner a ellos las preguntas que respectivamente les pertenecen. Smile (Obviamente, y como cualquier lector de Tarot que haya estudiado por lo menos un poco, conozco muchas tiradas para sondear estas áreas; la ley, sin embargo, me impide que trate esos asuntos con mi clientes de manera directa).

Según las circunstancias, sin embargo, puede ser posible reformular la pregunta de manera que yo pueda contestar, sobre todo cuando se trata de sondear la actitud o las motivaciones del cliente alrededor de la cuestión. En estos casos, lo mejor es contactarme privadamente (correo: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla ), y juntos veremos si puedo ayudarte o si es mejor que te dirija a otro: después de todo, estoy aquí para ofrecerte cierto tipo de servicio, ¡no para hacerte perder tiempo y dinero!

- Preguntas vagas

Puede ser que la pregunta sea tan vaga que el lector no sepa de donde empezar para poder dar una respuesta. Es posible, en casos así, acudir a tiradas generales como p.e. la celebre Cruz Celta. Pero, antes de poner una pregunta vaga, pregúntate si verdaderamente esa es la pregunta que quieres poner o si no hay en cambio algo más preciso por pedir una consulta de Tarot. Si verdaderamente quieres una consulta, pero no logras ser más exacto, contáctame privadamente (correo: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla ) y veremos de echar luz sobre el asunto juntos, reformulando o no la pregunta (¡puede ser que no tenga necesariamente que ser reformulada! Smile)

- ¿Debería?

"¿Debería aceptar el trabajo que me ofrecieron?" Cuando el cliente pone preguntas como esa, pide al Tarot que tome la decisión por su cuenta, intentando evitar asumirse la responsabilidad de sus acciones. En casos como éste, es mejor reformular la pregunta para echar luz sobre la situación, restituir al cliente la responsabilidad de su vida, dándole puntos de vista diferentes que lo ayuden a tomar su decisión.

- Presuposiciones & aspectos contingentes

Algunas preguntas abarcan aspectos contingentes (p.e. "¿Me casaré con Cora? ¿Y cuántos hijos tendremos?"). Las bodas no se han celebrado todavía (y tampoco se sabe si se celebrarán un día), por lo tanto es mejor dejar la segunda parte de la pregunta (la con el aspecto contingente, exactamente), y - en este caso - reformular la primera parte, intentando cambiar su naturaleza previsora.

Igualmente, podemos tener una presuposición que no necesariamente tiene fundamento (p.e.: "¿Cuándo me pedirá la mano Diomedes?" ¿¿Y quién te dice que Diomedes lo hará?? Por lo tanto, es mejor no preguntar cuándo ocurrirá el evento.

- Sí/No

Relacionadas con las preguntas de la categoría "¿Debería?", las preguntas que requieren un "sí" o bien un "no" como respuesta también constituyen un problema porque presuponen que el cliente no tenga control sobre su vida. Por esta razón, en este caso también es mejor reformular la pregunta de una forma que pueda mayormente ayudar al cliente.

En conclusión, cuando formulas la pregunta, ten presente los siguientes puntos:

à         ¿se funda sobre ti? (la lectura que ayuda más es la que se funda sobre el cliente mismo porque él es la única persona cuyas acciones puede decidir plenamente)

à         ¿espeja tu responsabilidad para el éxito de tu vida? (ver las secciones ¿Debería? y Sí/No; fundarse sobre lo que el cliente puede hacer para crear un resultado deseado - en vez de prever el futuro, sobre todo considerando que el futuro es mutable de todas formas - le dará el poder de controlar su destino). A menudo preguntas de esto tipo empiezan por qué o por cómo en vez que por cuándo o por qué

à         ¿cuál es realmente tu objetivo?